APS investiga el abuso, maltrato, descuido y explotación de clientes que reciben servicios en centros estatales o contratados por el estado que prestan servicios a adultos y niños con enfermedades mentales o retraso mental. Las investigaciones se llevan a cabo en los siguientes lugares:

  • Escuelas estatales;
  • Hospitales estatales;
  • Centros estatales;
  • Centros de salud mental/retraso mental en la comunidad; y
  • Contratistas de centros estatales y comunitarios, incluso los programas opcionales de servicios en el hogar y en la comunidad (HCS) y el Programa de Texas para Vivir en Casa.

APS le da una copia del informe de la investigación al administrador o el funcionario principal contratista del programa donde se llevó a cabo la investigación.

La base legal de las investigaciones del DFPS se encuentra en los siguientes códigos:

A partir de septiembre de 1992, el proyecto de ley 7 de la Legislatura 72 transfirió al DFPS las funciones y el personal relacionado con las investigaciones de abuso, maltrato, descuido y explotación en centros operados por TDMHMR y, a partir de 2004, el Departamento Estatal de Servicios de Salud (DSHS) y el Departamento de Servicios para Adultos Mayores y Personas Discapacitadas (DADS) empezaron a administrar esos centros. El proyecto de ley 1111 de la Legislatura 74 aclaró que el DFPS es responsable de las investigaciones en los centros comunitarios de salud mental y retraso mental.

Perfil del cliente de servicios de salud mental y retraso mental

(todos los nombres de este caso son imaginarios):

Claudia Moreno es una mujer de 45 años que tiene retraso mental grave y vive en un pequeño hogar en grupo. Una mañana un empleado del hogar se enojó cuando Claudia derramó una taza de jugo y la gritó y sacudió bruscamente. APS confirmó la acusación contra el empleado de maltrato físico y abuso emocional.